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Editorial
Llegamos con una nueva entrega de Universo,
luego de un tiempo de ausencia, motivados en los problemas económicos que
varios países de nuestra región están pasando.
Precisamente por la no claudicación de
nuestros ideales de unidad latinoamericana y de preservación de nuestros
valores culturales, no podíamos dejarnos vencer por la contrariedad y aquí
estamos, con mayor fuerza, aunque con la humildad y respeto de siempre, para
ocupar el lugar que necesitamos quienes somos parte de este encuentro de
culturas, con sabores y desazones que es nuestra Latinoamérica.
En este número 52, Universo
completa, en realidad, 39 ediciones en 20 años ya que existe, con este nombre,
desde 1984 cuando apareció el número 14 de la publicación oficial de la
LIADA, que pasaba de llamarse Boletín Astronómico R Muscae o BARM, a su
nombre actual. Precisamente el viejo BARM había surgido de la unión de dos
publicaciones Latinoamericanas de Astronomía: R Muscae, revista fundada el 1 de
junio de 1975 y editada durante 8 años por el Instituto Copérnico; y el Boletín
Astronómico de la Asociación Venezolana de Astronomía, que contaba con
2 años de existencia. De este último heredó la numeración
correlativa, cuando apareció el primer BARM que, en realidad, ostentó el número
10.
Podemos decir, entonces, que Universo
cumple 20 años. No es poca cosa para una revista hecha con un enorme y
desinteresado esfuerzo, tanto de los autores ocasionales, de los columnistas de
las secciones permanentes, como del equipo editorial.
Precisamente este equipo de gente que
hacemos Universo, en este número, queremos ofrecerles un menú que
realmente les interese.
En primer lugar, vamos a hacer una
recorrida por el valor cultural de una constelación que es un símbolo para
quienes habitamos el hemisferio austral, la Cruz del Sur. Lo haremos de la mano
de una gran divulgadora como es Silvia Smith.
Sin solución de continuidad, Ángel
González Coroas, desde Cuba, nos trae un interesantísimo trabajo sobre el Mínimo
de Maunder, investigación sobre la influencia solar en el clima de la Tierra.
Desde Portugal, Alcaria Rego vuelve a
obsequiarnos un trabajo sobre instrumentación: un coronógrafo, como siempre,
muy fácil de hacer, gracias a sus claras descripciones.
Como nuestro amigo y gran astrofotógrafo
José Diniz no quería ser menos que Alcaria, nos brinda otro trabajo sobre
instrumental pero, en este caso, sobre la construcción de un helióstato.
Para quienes gustan de la observación y
su anecdotario, Alexandre Amorim nos cuenta sobre el fantástico trabajo fotométrico
de Avelino Alves, gran observador de eclipses estelares.
No podía faltar el reporte de una de
las activas secciones observacionales de la LIADA. Esta vez es la de
Ocultaciones, a cargo de Claudio Martínez que nos relata sus magníficos
progresos.
Finalizamos los artículos con una
excelente propuesta para la enseñanza de la Astronomía, con motivo del próximo
tránsito de Venus por el disco solar, desarrollada por José Fernández
Arozena.
Luego vienen nuestras secciones
habituales. La siempre esperada Astronomía para los bajitos, de la mano de
Sebastián Musso, desde Mar del Plata, Argentina; Nuestras Asociaciones que
presenta a la Asociación Santafesina de Astronomía de Rosario, Argentina.
Finalmente, en la habitual sección
Entrevistas, esta vez Cecilia Draghi y Patricia Olivella, de Buenos Aires,
Argentina, dialogaron con la astrónoma francesa, formada en la Universidad de
Buenos Aires, Catherine Jeanne Gattegno Cesarsky que es presidenta electa de la
Unión Astronómica Internacional.
Como siempre, los dejamos en manos de
nuestros autores.
El Editor
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